Cuando uno piensa en una torre, lo primero que se le viene a la mente es una gran estructura que se alza maciza y esbelta, hasta que uno conoce el proyecto ganador en el concurso internacional de la Torre de Taiwán, porque la idea rompe de una forma bastante rotunda con esa tipología, tal vez ese fue el motivo para que el jurado la escogiera como mejor torre para Taichung, la tercera ciudad de Taiwán.
El concepto se define como un Oasis del siglo 21 que pretende simular el éxito de la torre Eiffel. Pero también podríamos calificarla de âun jardín en las nubesâ, porque sitúa a 300 metros de altura una plataforma ajardinada desde la que divisar la ciudad. Cuando decimos âen las nubesâ, es casi literal, porque el cuerpo de la torre se ve bastante etéreo, como si no hubiera edificio, ya que dicho jardín parece estar flotando en la cima de un bosque de tubos de acero. Continuar Leyendo



















