Queridos suscriptores y lectores de Aldea Urbana blog,
Si eres principiante, esta puede parecer una tarea complicada, pero en realidad, es más simple de lo que parece. Eso sí, debes tener cuidado con algunos detalles.
Tus paredes pueden parecer limpias, pero esto se debe a falta de luz o a que tienen un lustre satinado. Si pintas en paredes sucias, esto no se notara hasta que termines, y puede ser más complicado solucionarlo. Por eso, tomate un tiempo para limpiar las paredes bien, con agua y jabón de platos, antes de comenzar.
No tener la pintura suficiente
Es cierto que si la pintura se acaba puedes comprar más, pero ¿Sabías que aunque compres el mismo tono este se puede ver diferente?. Compra más pintura de la que necesites, ya que te vendrá bien a la hora de hacer arreglos.
Pintar en días húmedos
En días húmedos la pintura tarda más en secar, por lo que es recomendable pintar en días secos. En lo posible, pinta también en días frescos, cuando puedes tener todas las ventanas abiertas para adelantar el proceso de secado.
Usar rodillos y pinceles de mala calidad
En tentador ir por los rodillos y pinceles más baratos, pero puede arruinar tu proyecto. Escoge las herramientas adecuadas según el tipo de pintura que piensas usar, e invierte en calidad.
Fuente : Metroscubicos.com




















