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Hoy, 7.000 millones de personas habitan el planeta y, desde 2007, la mitad reside en ciudades. Se estima que hacia 2050 se alcancen los 9.000 millones y que las ciudades no detengan su crecimiento, llegando a acoger al 60% de la población mundial en 2030 y al 70% en 2050.
Y es que cada vez somos más habitantes, y más urbanos, y las ciudades más grandes y difusas. El proceso de urbanización del planeta ha sido rápido y ha supuesto fuertes cambios en la composición y desarrollo de las ciudades.
Se consideran megaciudades aquellas áreas metropolitanas de más de 10 millones de habitantes. Ejemplos claros son el área metropolitana de Nueva York o el Gran Tokio, con casi 34 millones de habitantes. Les siguen en peso demográfico Guangzhou (China), Yakarta (Indonesia), Shanghai (China) y Seúl (Corea), que llegan a acoger hasta el 30% o 40% de la población urbana de su país. Hay que descender hasta el puesto 24 para encontrar a la Unión Europea (Londres), ya que la mitad de la población urbana vive en Asia, donde se encuentran 7 de las 10 ciudades más pobladas del mundo.
Los desafíos que plantea esta expansión urbanizadora para la calidad de vida humana y la sostenibilidad medioambiental son incuestionables. El aumento demográfico en las ciudades y el cambio en sus patrones de producción y consumo comienzan a chocar con los límites de unos recursos naturales finitos. Y, si no se introducen cambios, en 2030 será necesario el equivalente a dos planetas Tierra (huella ecológica mundial).
Aproximadamente, mil millones de personas (una sexta parte de la población mundial) vive en uno de los 200.000 asentamientos precarios (slums) existentes, y se estima que este número se duplicará en las próximas tres décadas. En América Latina, la región más urbanizada y desigual del planeta, el 80% de la población vive en ciudades y más de una cuarta parte en villas miseria.
En algunas megaciudades surgen ya innovadores programas redistributivos, orientados a la mejora de la calidad de vida, la participación ciudadana y la cohesión social. Resulta necesario que planteen proyectos viables y eficaces para la sostenibilidad social, ecológica y económica de nuestro planeta.
Fuente : ArquiNoticias.com






















