
Continuamos con la séptima entrega de las entrevistas realizadas por el equipo de Espacio 24, esta vez en el marco de la II Maratón Latinoamericana de arquitectura, que se realizó de la mano de Brasil. La charla que les presentamos a continuación se sostuvo con el arquitecto peruano Manuel de Rivero. ¡Disfrútenla!
Manuel, estuviste estudiando y trabajando en Holanda, regresas al Perú ¿qué es lo primero que haces? ¿Cómo se forma 51-1?
Cuando me di cuenta de que había estado bastante tiempo en Holanda y que había conocido varios lugares de Europa y que aún no conocía bien Lima, caí en la conclusión de que estaba muy interesado en el Perú. Primero quería entrar al mundo académico. Es entonces cuando tomo la decisión de no poner una oficina de trabajo, sino que me propongo a investigar Lima.
Había avanzado la investigación, empezado a enseñar, y me provocó diseñar nuevamentE; en ese momento es que empiezan a aparecer proyectos en Perú, había hablado con un par de amigos (César Becerra y Fernando Puente Arnao), con los que estudié en la universidad. Nos propusimos a hacer un proyecto juntos, y poco a poco nos dimos cuenta de que nuestras ideas eran complementarias, característica necesaria para la conformación de un equipo de oficina.  Juntos realizamos el proyecto de Multivacaciones, luego comenzaron a llegar otros encargos y dijimos ¿por qué no ponemos una oficina?, es así como nace 51-1, que se forma como la base de Supersudaca en Perú.
¿Cuál es la idea de Latinoamérica que tiene Supersudaca?
Nuestra posición latinoamericana no es por el tema de que yo soy de Perú y tú de Chile, sino porque hay una cultura, una voz latinoamericana diferente, una manera de pensar y ver el mundo distinto a las otras. ENtendemos que en América Latina tenemos la condición privilegiada de tener registros amplios, de convivir con el lado muy pobre del mundo y con el muy rico del mundo en un mismo día.
Latinoamérica no existe en el mundo de la arquitectura, lo que hay son ejemplos episódicos singulares que existen en la medida que han estado en Europa o en Estados Unidos. Como cultura no hay, solamente un arquitecto resalta cuando es un Barragán, un Salmona, o cuando usaste el ladrillo de un modo extraño, o usaste los colores con los que nadie más se atreve. Entonces SUpersudaca tiene varias cosas en común, a todo le dedicamos el mismo interés, sea una cosa con que ganamos mucha plata o que no, sea muy compleja o muy simple, pero tiene nuestro interés, no nos gusta que las cosas se tomen muy en serio porque es serio no significa que tiene que ser aburrido.
¿Cuál es la agenda que tienes ahora? ¿Hacia dónde apuntan?
A varios lados, por la ciudad sería lo primero. Creemos tremendamente en la ciudad, en su capacidad de dar valores a la sociedad: democracia, libertad, defendemos la ciudad, la urbanidad, asumimos que hay una responsabilidad sociela que tenemos y que en el caso de los arquitectos es hacer mejor la ciudad. Claro, esa es la agenda como objetivo, pero también está la agenda en la forma de operar, tiene que ver con lo que decía al principio, de ampliar la base.
La agenda también pasa por uno definir qué quiere, nosotros no queremos hacer arquitectura de casas de playa, no nos oponemos a hacerlas, pero también queremos hacer lo otro porque aprendemos de uno y lo otro. Hay una cosa que ha funcionado muy bien, y es que con tanta invitación de ir a dar clases a diferentes países, estamos vinculados con el resto de Supersudaca muy de cerca, porque cuando estamos aquí es todo el día reuniones, clientes, ingenieros; creo que la claves pasa por ahí, estamos viviendo al mismo tiempo realidades completamente diferentes, con ideas renovadas, con una capacidad de autocrítica permanente, tener este sistema abierto nos permite que no sea tan complicado olvidarnos que no solamente hay que hacer las cosas que el mercado te propone.
En la I Maratón Latinoamericana de Arquitectura de habló en debate final sobre una actitud de resistencia ¿qué opinión nos puedes dar al respecto?
Creo que casi toda la arquitectura peruana piensa en el siglo XX, no tengo ningún problema en decirlo, piensan en sistemas binarios en que hay buenos y malos, entonces ante lo que está mal hay que resistirse, ¿entiendes? creo que eso está completamente superado, en mi cerebrolo está, hay una frase que decía Buckminster Fuller refiriéndose a las estructuras, âno luches contra las fuerzas, úsalasâ. Esa es la actitud. Eso es lo que nos enseñó Rem Koolhaas.
Es clase que en la arquitectura se usen todas las herramientas para hacerse entender, porque normalmente los arquitectos tienen buenas ideas, pero no saben explicárselas al cliente, hay mil maneras. Es otra diferencia que tenemos como generación, estamos ya empoderados como para poder explicarle a cualquiera cuál es la idea que tenemos para este proyecto, y esto no pasa por plantas, cortes, elevaciones ni maquetas; sirve sí, pero a nosotros arquitectos, a los demás realmente no.
Cuando viene un encargo, ¿qué es lo primero que hacen en el estudio?
Lo primero es que empezamos a estudiar mucho todo lo que se pueda sobre el encargo, sobre el lugar en donde se ubicará, para quién es, etc., y trabajamos como en una especie de campeonato de tenis, salen 3, 4, 5 posibilidades de encaminar el proyecto y en vez de agarrar y escoger cuál es la mejor, le damos vida a cada uno de ellos, permitimos que vayan avanzando y en el camino van muriendo algunos. Cabe resaltar que nos interesa mucho el proceso, el cómo llegamos del encargo al proyecto.
Una de las características durante tus conferencias, y por lo conversado, es el humor, ¿ese humor con el que explicas los proyectos, lo añades también con los clientes?
En la vida tiene que haber humor, y eso forma parte de Sudaca. El humor lo incluimos, hay honestidad total, genera complicidad con el cliente.
No sé por qué, en general, no tienen sentido del humor para la arquitectura , y eso es un poco triste, por lo tanto cuando uno lo pone, se convierte en una barrera. Conozco a muchos amigos arquitectoss que cuando hablaba sobre estos temas no me tomaban muy en serio porque, como lo digo de otra manera o me burlo de mis propios proyectos, pareciera que no es serio lo que estoy diciendo y yo soy un arquitecto serio, o no?
* Cortesía de Espacio 24.



















