
Foto obtenida de Arqhys.
Para saber qué piso es el que mejor se adapta a nuestras necesidades, debemos empezar preguntándonos: ¿ para qué y dónde vamos a utilizarlo? Antes que cualquier consideración estética (armonía visual o gustos personales), es fundamental definir usos y cuestiones particulares: qué transitado es el piso en cuestión, con cuánta frecuencia se limpiará, qué durabilidad esperamos, cuál es el grado de exposición a la humedad, agua o sol, si se necesitan condiciones sonoras especiales, etc.
No todas las clases de pisos se adaptan a las mismas exigencias, incluso algunos lo hacen mejor que otros. Para una buena elección, debemos tener en cuenta qué vamos a necesitar, para qué y dónde lo vamos a utilizar. Antes que una decisión desde lo decorativo, los pisos deben poder adaptarse al uso y las condiciones ambientales existentes.


















