Foto obtenida de Callegranvia.
Existen diversos productos químicos que se utilizan convencionalmente para la limpieza de estos aparatos. Sin embargo, hay que ser cuidadosos a la hora de utilizarlos, pues pueden producir irritabilidad en la piel y los ojos.
Debes saber que lo más recomendable es limpiar tu horno con una esponja, agua caliente y detergente después de haberlo usado, esto para que las manchas que comúnmente son difíciles de quitar se suavicen y la tarea sea más fácil cuando desees hacer una higiene completa al horno.



















