Foto obtenida de Callegranvia.
Existen diversos productos químicos que se utilizan convencionalmente para la limpieza de estos aparatos. Sin embargo, hay que ser cuidadosos a la hora de utilizarlos, pues pueden producir irritabilidad en la piel y los ojos.
Debes saber que lo más recomendable es limpiar tu horno con una esponja, agua caliente y detergente después de haberlo usado, esto para que las manchas que comúnmente son difíciles de quitar se suavicen y la tarea sea más fácil cuando desees hacer una higiene completa al horno.
Para no perjudicar las paredes esmaltadas, evita usar escobillas duras, esponjas metálicas y productos abrasivos o cuchillos.
Cuidado con los limpia hornos:
Debes tener en cuenta que lo más aconsejable, a la hora de utilizar estos productos, es ponerse guantes y mascarilla. Si usas estos productos en aerosol, procura no calentar previamente el horno (pese a que diga lo contrario en las indicaciones), lo más conveniente es utilizarlos en frío, puesto que muchos de sus componentes son inflamables y producen vapores tóxicos.
A la hora de comprar estos limpiadores, ten en cuenta que los que contienen soda cáustica (hidróxido de sodio) son los más eficaces, pero también los más peligrosos. Los menos agresivos contienen etano-lamina, y aunque higienizan menos, son los más recomendables por salud.
Importante: Si bien es cierto que algunos hornos tienen auto-limpiantes, es recomendable que los limpies con agua y detergente, de lo contrario, podría producirse humo con olor desagradable y tóxico.




















