
Foto obtenida de Marketing Profesional.
EL CLIENTE DESORDENADO: es el típico cliente que no sabe dónde dejó los documentos, se le pregunta y nunca se acuerda, quiere dejar todo para el momento final de la venta, parece no darle importancia al proceso de negociación que se avecina.
Recomendación: coméntele de forma cortés la consecuencia de su descuido ya que puede perder una excelente propuesta, aconséjele que arme una carpeta con la documentación.
EL CLIENTE SABELOTODO: es de los que nos quiere dar una clase magistral de cómo hacer el negocio, dice conocer de todo, es ingeniero, arquitecto, abogado, y de cuanta profesión se le atraviese, conoce al dedillo su propiedad y sus ventajas, realmente su deseo por impresionarnos es continuo, desea dejarnos la impresión que no va a hacer fácil sorprenderlo y que espera mucho de nosotros.
Recomendación: trate de no llevarle la contraria, déjelo hablar, hágale creer que tiene la razón en lo que dice, nosotros somos los que vivimos de este negocio.
EL CLIENTE ENTROMETIDO: es aquel que normalmente vive en la propiedad en venta y buscará el momento de intervenir mientras mostramos la casa, puede ser muy imprudente sino lo sabemos manejar ya que entorpecerá la negociación por hablar demás y sobre todo si toca el tema de precios.
Recomendación: pedirle muy cortésmente que si el cliente comprador le pide el precio de venta lo transfiera con nosotros, esto para evitar una oferta muy baja.
EL DESESPERADO: es un cliente agónico. Su situación económica no es la mejor y nos lo estará recordando en todo momento, su urgencia en vender es su mayor característica, puede causarnos mucho estrés si no sabemos manejarlo.
EL OPORTUNISTA POR SU UBICACIÃN: es un tipo de cliente muy difícil ya que intentará vender su propiedad muy por encima de los precios de mercado, aprovechando que su propiedad tiene algunas ventajas como ubicación.
Recomendación: este tipo de cliente solo le venderemos si logramos convencerlo de que ajuste el precio a lo que el mercado está dispuesto a dar.
EL CLIENTE EGOÃSTA: se niega a dar su propiedad en venta ya que piensa que lo puede hacer solo y que se ahorrará la comisión, posiblemente comenzó a gestionar la venta teniendo muchos interesados.
EL CLIENTE INDECISO: normalmente este cliente no sabe a ciencia cierta si quiere vender o no, unos días amanece muy entusiasmado otros días lo vemos desencantado, podrá aparecer un buen cliente comprador y seguirá dudando si la decisión que va a tomar es la mejor.
Recomendación: muy seguramente será usted el que tome la decisión final en la venta, es transcendente que posea buenos argumentos para ese momento.
EL CLIENTE GRUÃÃN: por todo se queja, nada lo satisface, es muy exigente y en cuanto le demos la oportunidad criticará lo que venimos haciendo, nos hará pasar muy malos momentos, nunca nada le parecerá bien.
Recomendación: manténgalo informado de cuanta gestión haga con su propiedad y si persiste en su mal trato dese el gusto de dejarlo a un lado.
EL CLIENTE INSOPORTABLE: no nos dejara hacer nuestro trabajo en paz, nos llamará incansablemente, si puede, varias veces al día hasta el borde de que estemos a punto de colapsar.
LOS CLIENTES HEREDEROS: los clasifico dentro de los desesperados, este tipo de clientes son difíciles, primero, porque toca poner a todos los herederos de acuerdo, y en vez de tener un cliente vendedor tendrás varios simultáneamente que estarán presionado, ya que desean hacer el reparto de la venta a la brevedad.
EL CLIENTE SOBRADO: es de los clientes que todo lo que están vendiendo le parecerá caro menos su propiedad ya que, según él, la construyó con mucho sacrificio y esfuerzo.
LOS CLIENTES DIVORCIADOS: es una parte importante del mercado, sin ellos nuestro mercado sería más lento, es necesario manejarlos con sutileza ya que normalmente la propiedad es el activo más alto que tienen que repartirse.
EL MIEDOSO: es el tipo de cliente que tiene miedo de mostrar la propiedad por temor a que lo asalten, no le gusta tratar con desconocidos, ni mucho menos sentir su privacidad invadida, será difícil de tratar si no se le hacen ver que sin su colaboración va a ser imposible venderla.
Y la lista puede seguir… analiza y estudia a tus clientes para que te sea más fácil lidiar con ellos y entender sus necesidades.
Un agradecimiento especial a REMAX por la colaboración con el artículo.



















